Continuamos con la serie de comunicados sobre temas de interés y actualidad para la familia del Grupo ICE, en el cual desmentimos la falacia de que en nuestro país la electricidad es una de las más caras de la región.

Desde el punto de vista teórico, Costa Rica debería tener los precios de la electricidad más altos del continente americano. Las razones: 1) que tiene el grado de cobertura eléctrica más alto de Latinoamérica, un 99.4%, producto de una enorme inversión social para llevar la electricidad en forma solidaria a todos los rincones del país; 2) que ha desarrollado a lo largo de su historia una matriz eléctrica con base a fuentes renovables, de los primeros lugares en el mundo reconocido internacionalmente, con una generación limpia de más del 99% en el 2015. Recordemos que un sistema renovable requiere mucho más inversión que uno térmico por el alto grado de redundancia y respaldo energético (reservas), debido a que fuentes como la hidroeléctrica sin embalse y la eólica, disminuyen drásticamente su producción en ciertas épocas del año.
A ello hay que agregar que Costa Rica tiene una altísima calidad en el servicio eléctrico, siendo de los países con menores pérdidas eléctricas y mayor confiabilidad de la red, producto también de grandes inversiones, resultando que en más de 30 años el país, a diferencia de muchos países latinoamericanos, solo haya tenido un racionamiento eléctrico en el año 2007, provocado precisamente por las restricciones de inversión que varios gobiernos le impusieron al ICE por años y que desembocó en una mayor y cara generación térmica con plantas alquiladas en los años subsiguientes. Esta situación de desabastecimiento, producto de la falta de autorizaciones gubernamentales para invertir, fue denunciada oportunamente en el año 2005 por el SIICE y los funcionarios y técnicos del sector eléctrico.
Pese a todas las características anteriores de nuestro sistema eléctrico, las estadísticas internacionales indican sorprendentemente otra realidad, que demuestra la eficiencia de las empresas del sector eléctrico del país.
Analicemos algunos datos de reconocidas organizaciones de gran renombre que demuestran lo equivocado que están las afirmaciones de la ACOGRACE, publicadas por La República el 17 de febrero bajo el título, “Costa Rica es el tercer país de América con la electricidad más cara”.
En el informe del “Estado de la Nación” 2014, en el capítulo 3, en un estudio en conjunto con la UCCAEP, se determinó que aunque Costa Rica es un 20% más caro que el promedio de las naciones latinoamericanas, “los únicos rubros en los que los costos relativos del país están por debajo del promedio latinoamericano son los servicios telefónicos (-64%), la electricidad (-36%), el azúcar (-10%) y el agua (-9%)..”, página 165 del informe. En el mismo se indica que en el Índice de Competitividad Mundial ICG elaborado por el Foro Económico Mundial, Costa Rica ocupa el lugar 54 entre 148 naciones y el cuarto lugar a nivel de América Latina.
Añaden que “la calidad del suministro eléctrico es otro pilar del ICG en el que Costa Rica obtiene un buen resultado: el puesto 44, que la ubica en el nivel de las regiones más competitivas”, página 164, compensando la calidad del suministro eléctrico la evaluación negativa que resulta entre otros, de la mala infraestructura del país.
En nuestros siguientes comunicados continuaremos desarrollando el tema de las tarifas eléctricas.
SIICE
“Responsabilidad y presencia en la vida nacional”




