El SIICE es consciente de la situación financiera que atraviesa la organización y expresamos nuestra profunda preocupación por esta situación, pero disentimos de las soluciones que pretenden la desvinculación de compañeros ya que sin duda, esto generará graves implicaciones sobre los trabajadores del Grupo ICE así también sobre la estabilidad social y económica el país.

Si bien es cierto en cualquier empresa es muy importante la optimización de todos los recursos, la posibilidad de que se pueda llegar a un extremo como el despido de trabajadores, es una medida muy dura que carga sobre la espalda de los funcionarios la culpa, el sacrificio y el pago de muchas malas decisiones, tomadas por jefaturas y gerencias.
Además, la sola posibilidad de "desvinculaciones" forzadas, genera un clima de inestabilidad y temor entre los trabajadores, que puede tener serias consecuencias, a lo que se sumaría los graves problemas sociales y familiares que produciría su despido, pues difícilmente podrán encontrar trabajo, especialmente los de mayor edad pero que no están próximos a la pensión.
La gran pregunta que nos hacemos y que queremos que se la hagan los que toman las decisiones, es precisamente por qué los trabajadores siempre deben ser los responsables de esta crisis que se empezó a gestar hace varios años y que ha provocado la aprobación de este tipo de políticas que como siempre, recaen en los trabajadores?
Este desequilibrio no es de ahora, recordamos el uso de las famosas chequeras que fueron distribuidas por los Gerentes, no precisamente en las áreas más importante de los negocios, sino algunas veces como premios a aquellos que no hacen cuestionamientos de nada, porque las últimas selecciones de los líderes no han sido precisamente los de las mejores competencias, sino a los amigos, o a quedar bien con algunos políticos que desde afuera están haciendo daño, creyendo que esto es una pulpería a la que le pueden echar mano.
Que empiecen pagando los que tomaron malas decisiones.
Nosotros demandamos que los Gerentes, especialmente el de Telecomunicaciones, asuman su responsabilidad por plataformas adquiridas y que ahora no saben dónde usarlas, por reestructuraciones una tras otra, que es la evidencia más clara de que no se tiene norte, por el fallido sistema comercial de PESSO que ha provocado que los clientes se nos vayan a la competencia, por la grasa que hay en los famosos espejos, por contar con alquileres en edificios donde no llegan los clientes, por tercerizar teniendo recursos ociosos, por la falta de vehículos, de materiales, estos por mencionar solo algunos, pero la realidad es que es una lista interminable de malas decisiones que se han tomado y no vemos que se rectifique ni que se responsabilice a las personas que toman las decisiones. ¿Hasta cuándo seguiremos en esta situación?
Los trabajadores no comprenden por qué en vez de pensar en despidos, no se ha impulsado con más fuerza la concreción de nuevos negocios que generen ingresos frescos, especialmente en el área de las telecomunicaciones. Es saliendo a vender como se mejoran las ventas y se incrementan los ingresos. Es necesario tener una actitud más agresiva para buscar a los clientes y no esperar a que estos vengan a nuestras agencias a hacer filas interminables. Es disminuyendo el tiempo de atención a los clientes, mejorando la calidad de los servicios, y la experiencia de los mismos, no “poniendo espejos” en las gestiones administrativas.
Es claro que este problema de la mala calidad del servicio de atención de los clientes es uno de los más importantes que ha ocasionado la perdida de la cartera, pues para nadie es un secreto la gran porción del mercado que ha perdido el ICE. Por qué no simplificar la estructura organizacional hacia una más plana, que podría ser como la del Sector de Energía, de la cuál dependiendo de los señores jefes de los Negocios o de División, se subordinan directamente los niveles 1? Esto haría que las decisiones se tomen lo más cerca de donde se requiere la acción, no como ahora que las decisiones pasan por muchos niveles en telecomunicaciones.
Antes de haberse pensado en reestructuraciones, debieron haberse planteado estrategias, principalmente de retención de clientes post pago y empresariales, de recuperación de clientes perdidos, en nuevos servicios y en nuevos clientes, en mejorar las tarifas, mediante la optimización de la infraestructura existente, entre otras cosas más que pudieron haberse implementado.
Es claro que los primeros que deben dar cuentas son los gerentes. Mucha de la situación de subutilización de personal, o peor aún, personal de experiencia al que se le quitaron sus funciones o no le asignaron nuevas, es producto de tantas reorganizaciones improductivas, especialmente en el sector de telecomunicaciones, donde a personas con logros y competencias, se les "desvinculó" en la reestructuración pasada y ahora andan por ahí en la Institución en puestos donde su aporte es mínimo respecto a sus capacidades.
Hacemos un llamado a la Administración Superior para que antes de pensar en desvinculaciones o despidos, (así sin eufemismos), se consideren las siguientes ideas:
- 1) Se abra la movilidad laboral pero más atractiva, con más salarios, de forma tal que se promueva el retiro pero en forma voluntaria y que este dinero sea considerado como responsabilidad social del ICE, para que aquellos que así lo consideren, puedan generar su propio negocio.
- 2) Que se revisen los casos de las personas con los requisitos cumplidos para su jubilación y se les invite a hacerlo. Estamos seguros que muchos no tendrían mayores objeciones si se les vende la idea de la sostenibilidad del trabajo.
- 3) Que se genere un buzón para denuncias, ya que a partir de ahora, estamos seguros que a muchos trabajadores les van a quitar funciones para dárselas a aquellos colaboradores cercanos de algunas jefaturas con el fin de mantenerlos.
- 4) Que al igual que a los trabajadores sin jefatura, que cada jefe de división o dirección que se retire o desvincule, no se llene esa necesidad por la vía de ascenso interino, sino que el proceso sea redistribuido entre los que quedan. Estamos seguros que algunas de las divisiones ni siquiera califican para direcciones, sin embargo, no entendemos porqué les dieron este nivel.
- 5) Que se empiece por la revisión de la Gerencia Corporativa y sus centros de servicio, las áreas de apoyo o los famosos espejos, ya que si se quiere hablar de eficiencia y eliminación de grasa, solo hay que ver áreas como de Recursos Humanos y otros, una incomprensible e ilógica duplicación de la estructura a lo largo y ancho de toda la organización.
- 6) Que se realicen estudios de optimización bajo la vigilancia de las organizaciones laborales y se proceda con la movilidad horizontal hacia áreas más estratégicas. Deben negociarse las nuevas condiciones.
- 7) Que se analice la posibilidad de agrupar procesos y disminuir la cantidad de niveles 1 y direcciones.
Estos son solo algunos ejemplos de que falta mucho por mejorar en la Institución, antes de siquiera mencionar la palabra "desvinculación", pues no corresponde a un proceso gradual de mejora.
Les recordamos a nuestros afiliados que ante tales eventualidades, desde ya SIICE pone a su disposición su cuerpo de asesoría legal para evitar que se cometan injusticias con los trabajadores.
Finalmente, hacemos un llamado respetuoso pero firme a la Administración Superior para que reconsidere el proceso de "desvinculación" y se cambie su enfoque con base en iniciativas como las indicadas y otras, en razón de que cualquier proceso de mejora que se impulse tenga "rostro humano", que es lo que siempre ha distinguido a nuestra gran Institución de la indiferencia social de muchas empresas privadas.
SIICE
“Responsabilidad y presencia en la vida nacional”




