La Red Eléctrica del Futuro

El modelo de negocios de la industria eléctrica está cambiando de forma radical a nivel mundial. Lo anterior es producto del acelerado desarrollo de una serie de tecnologías disruptivas: la generación distribuida, las redes inteligentes, los sistemas de almacenamiento energético, entre otras.

Esto implica que en el corto/mediano plazo la red eléctrica experimentará una transformación, dando paso a lo que se puede llamar “la red eléctrica del futuro”. La tendencia tecnológica indica que en esta nueva red eléctrica se atenderá el crecimiento de la demanda de los clientes mediante sistemas de generación distribuida, medidas de eficiencia energética y sistemas de gestión flexible de la demanda.

Otra tendencia tecnológica, marcada principalmente por las llamadas “redes inteligentes”, es la de la integración de las tecnologías de información, las telecomunicaciones y la red eléctrica, habilitando negocios digitales, tales como: la gestión remota de consumos eléctricos, la facturación remota, el control inteligente de semáforos, entre otros.

El desarrollo de la red eléctrica del futuro implicará también la necesidad de modificar las metodologías utilizadas para la planificación y operación del sistema eléctrico. Lo anterior hará necesario que las empresas eléctricas fortalezcan las competencias de su personal, adquieran nuevas herramientas y actualicen los procesos mediante los que han venido planificando el crecimiento del sistema y operando sus activos. Un aspecto que resaltar es la necesidad de identificar, planificar y desarrollar los servicios requeridos por la red eléctrica, para integrar las cantidades cada vez mayores de generación distribuida que ya se están instalando en nuestro país.

Esta transformación de la red eléctrica tendrá consecuencias muy fuertes para las empresas del sector. Una de implicaciones es la reducción del crecimiento de la demanda eléctrica, provocando que disminuya la necesidad de construir centrales eléctricas de gran escala. Otra consecuencia, es el surgimiento de nuevos actores en la industria eléctrica, tales como las compañías desarrolladoras de energía solar, o los llamados “prosumidores” (consumidores que producen su propia energía mediante sistemas de generación distribuida), los cuales se constituyen como competidores que le quitan mercado a la antigua empresa eléctrica.

Ante esta realidad, se ha identificado una serie de adaptaciones necesarias para las empresas del esquema tradicional, tales como: la conformación de una plataforma de red inteligente, el desarrollo de negocios digitales, la promoción de adaptaciones en los marcos regulatorios, y el desarrollo de nuevas metodologías de planificación y operación del sistema eléctrico.

Entre las posibles estrategias que pueden asumir las empresas eléctricas ante esta situación, se identifican tres opciones:

  • -          Tratar de salvar el modelo anterior
  • -          “Esperar a que se aclaren los nublados del día”
  • -          Liderar el cambio

Diversas empresas consultoras recomiendan asumir la última de las opciones, promoviendo que sean las empresas eléctricas las que lideren el cambio en el modelo de negocios de la industria eléctrica, insertándose adecuadamente en el nuevo esquema, promoviendo la necesaria adaptación de la regulación, incorporando las nuevas tecnologías dentro de sus nuevos procesos internos.

Existen ejemplos de empresas eléctricas que han asumido la estrategia mencionada, creando líneas de servicios para sus clientes en instalación de sistemas de generación distribuida, consultorías en eficiencia energética, y servicios digitales para la gestión de su consumo energético. Algunas empresas han desarrollado proyectos piloto para habilitar herramientas que permitan planificar y operar la “red eléctrica del futuro”.

Todo lo anterior se presenta como un gran reto para el Sector Sindical, que debe procurar un buen entendimiento de esta nueva realidad de la industria a la que pertenecemos, para identificar las opciones más convenientes para el sector laboral.  Es necesario no dejar de lado el factor humano, del cual se tiene un gran orgullo en el ICE, a la hora de enfrentar esta necesaria construcción de la red eléctrica del futuro. 

 

SIICE

“Responsabilidad y presencia en la vida nacional”