A principios de la actual Administración se efectuaron actividades y se enviaron comunicados a todos los trabajadores, señalando los desafíos a acometer para sacar adelante al ICE.

Sin embargo, el actuar de esta Administración arroja resultados como:

 

-       Una precaria situación presupuestaria para el 2020; donde se limita las operaciones y se castiga a los negocios postergando las inversiones necesarias, situación que da espacio a la competencia para ganar terreno.

 

-       A pesar de los constantes señalamientos que realizamos las Organizaciones Laborales, sobre lo inefectivo de una reorganización de todo el ICE, la Administración prosiguió con oídos sordos, sin ningún sustento técnico conocido (hoy todavía se espera respuesta a las cartas enviadas por las Organizaciones requiriendo dicha base técnica) y en consecuencia la Institución está sumida en la parálisis.

 

-       Una estrategia 4.0 absolutamente inocua, ya que su operacionalización al interno de las Gerencias ha sido insustancial.

 

-       Nombramiento en puestos ejecutivos claves a personas ajenas al ICE sin las calidades y experiencia requeridas para los puestos, mientras se siguen demorando decisiones importantes y solo se visualiza que aumente la tasa de incertidumbre organizacional.

 

-       En cuanto al incremento en nivel de satisfacción de los clientes, por medio de la mejora de la calidad del servicio y disminución los tiempos de respuesta; hoy, casi 2 años después la situación no ha mejorado, en perjuicio de los clientes y las finanzas de la Institución.

 

Con este pequeño esbozo es posible vislumbrar las ligerezas y espejismos a los que se ha sometido al ICE y sus empleados. De forma complementaria, cabe preguntarse: ¿qué pasó con los desafíos señalados en el comunicado de prensa del 2 de noviembre de 2018, cuando la Presidenta Ejecutiva doña Irene Cañas manifiesta que va a “Desarrollar nuevos esquemas de negocios ante la desaceleración de la demanda y suficiencia del parque eléctrico actual.”?

Cuando habló sobre los nuevos esquemas de negocios, se entendía que se estaba refiriendo al ICE; pero analizando sus acciones parece que más bien se estaba refiriendo a las empresas privadas competencia del ICE; como las cogeneradoras, las empresas dedicadas a la generación solar, a la Cámara de la Construcción y otras.  Esto debido a que no se identifican acciones de la Administración encaminadas a cumplir su promesa de generar “nuevos esquemas de negocio” para asegurar la suficiencia energética.

 

Si se suma a lo anterior, las recientes manifestaciones de la Cámara de la Construcción donde solicita al Gobierno la prohibición de participación del ICE en desarrollo de obra pública. Y la reacción de las jerarcas de esta Institución; doña Irene desde la Presidencia Ejecutiva y de doña Hazel Cepeda desde la Gerencia General, fue el silencio. Entonces ¿qué se puede esperar en adelante?

 

Tal parece que las acciones de la Alta Administración no se hicieron esperar ya que no solo callan ante lo dicho por las Cámaras Empresariales, sino que articulan acciones en defensa de los empresarios. Se han recibido denuncias de afiliados, en las que se indica que la Administración Superior está tomando acciones que apuntan a debilitar la gestión de IC (Ingeniería y Construcción de Electricidad) para no desarrollar más proyectos fuera del ICE y “tercerizar” las obras internas.

En vista que se está frenando el crecimiento del ICE, desmantelando toda capacidad de desarrollo y prescindiendo del gran conocimiento y experiencia gestados a lo interno de la Institución a través de los años, la gran pregunta que surge es, ¿quién cubrirá y asegurará el crecimiento de la demanda que se avecina por la electrificación del transporte?

Lo que es más inquietante es que con el debilitamiento de IC, se está dejando al Sector Público a la merced de un grupo del sector privado, cuyo objetivo primordial es enriquecerse y servirse a manos llenas. Mientras que a lo interno del ICE solo se percibe cómo se acercan más y más a su meta de desmantelar la Institución.

El SIICE en su función de defensa del ICE y de sus trabajadores, hace un llamado de atención a la familia ICEÍSTA ante esta nueva amenaza para desarticular nuestra Institución, que hasta hace poco se valoraba la capacidad y profesionalismo de IC para incursionar en la obra pública; pero hoy ve amenazada esta realidad por la Administración que es complaciente con los intereses particulares, más no con la ciudadanía de este país.

 

c.

Asamblea Legislativa

Consejo de Gobierno

 

 

 

“Responsabilidad y presencia en la vida nacional”